¿Qué son los virus del papiloma humano?

 

Los virus del papiloma humano (VPH) son un grupo de más de 200 virus relacionados. Más de 40 tipos de VPH pueden transmitirse fácilmente por contacto sexual directo, de la piel y de las membranas mucosas de personas infectadas a la piel y a las membranas mucosas de sus parejas. Pueden transmitirse por sexo vaginal, anal y oral. Otros tipos de VPH son responsables de verrugas no genitales, las cuales no se transmiten sexualmente.

Los tipos de VPH que se transmiten sexualmente corresponden a dos categorías:

  • Los VPH de bajo riesgo, los cuales no causan cáncer pero pueden causar verrugas en la piel (conocidas técnicamente como condylomata acuminata) en o alrededor de los genitales y del ano. Por ejemplo, los tipos 6 y 11 de VPH causan 90% de todas las verrugas genitales. Los tipos 6 y 11 causan también papilomatosis respiratoria recurrente, una enfermedad en la que tumores benignos crecen en las vías respiratorias que van de la nariz y la boca a los pulmones.
  • Los VPH de alto riesgo, los cuales pueden causar cáncer. Se han identificado cerca de una docena de tipos de VPH de alto riesgo. Dos de estos, los tipos 16 y 18 de VPH, son responsables de la mayoría de los cánceres causados por VPH .

 

 

Las infecciones por VPH son las infecciones más comunes que se transmiten sexualmente. En Estados Unidos cerca de 14 millones de infecciones genitales nuevas por VPH ocurren cada año. De hecho, los Centros para el Control y la Prevención de enfermedades (CDC) calculan que más de 90% y de 80%, respectivamente, de hombres y mujeres activos sexualmente serán infectados por al menos un tipo de VPH alguna vez en sus vidas.  Casi la mitad de estas infecciones son por un tipo de VPH de alto riesgo.

La mayoría de las infecciones por VPH de alto riesgo ocurren sin síntomas, desaparecen en 1 o 2 años y no causan cáncer. Sin embargo, algunas infecciones por VPH pueden persistir por muchos años. Las infecciones persistentes por tipos de VPH de alto riesgo pueden resultar en cambios celulares que, si no se tratan, pueden evolucionar a cáncer. 

¿Qué cánceres son causados por VPH?

Virus del Papiloma Humano de alto riesgo causan varios tipos de cáncer.

  • Cáncer de cuello uterino:  Prácticamente todos los casos de cáncer cervical son causados por VPH, y solo dos tipos, el 16 y el 18, son responsables de casi 70 % de todos los casos.
  • Cáncer de ano:  Cerca de 95 % de los cánceres de ano son causados por VPH. La mayoría de estos son causados por el tipo 16 de VPH.
  • Cánceres de orofaringe (cánceres de la parte central de la garganta, incluyendo el paladar blando, la base de la lengua y las amígdalas):  Cerca de 70 % de los cánceres de orofaringe son causados por VPH. En los Estados Unidos, más de la mitad de los cánceres diagnosticados en la orofaringe están relacionados con el tipo 16 de VPH.
  • Cánceres poco comunes:  Los VPH causan cerca de 65 % de los cánceres de vagina, 50 % de los cánceres de vulva y 35 % de los cánceres de pene. La mayoría de estos son causados por el tipo 16 de VPH.

Los tipos de VPH de alto riesgo causan aproximadamente 5 % de todos los cánceres en todo el mundo. En los Estados Unidos, los tipos de VPH de alto riesgo causan aproximadamente 3 % de todos los casos de cáncer en las mujeres y 2 % de todos los cánceres en los hombres .

 

¿A quién afecta el VPH?

Cualquier persona que haya sido activa sexualmente alguna vez ( es decir, que se haya ocupado de conductas sexuales de contacto de piel con piel, incluso sexo vaginal, anal u oral) puede contraer el VPH. El VPH se pasa fácilmente entre parejas por contacto sexual. Las infecciones por VPH son más probables en quienes tienen muchas parejas sexuales o tiene contacto sexual con alguien que tiene muchas parejas. Ya que la infección es tan común, la mayoría de la gente contrae infecciones por VPH poco tiempo después de hacerse activa sexualmente la primera vez. La persona que ha tenido solo una pareja puede infectarse por VPH. Alguien puede tener una infección por VPH aun cuando no tenga síntomas y su único contacto sexual con una persona infectada por VPH haya sucedido muchos años atrás.

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¿Pueden evitarse las infecciones por VPH?

Las personas que no son activas sexualmente casi nunca presentan infecciones genitales por VPH. Además, la vacuna contra el VPH antes de la actividad sexual puede reducir el riesgo de infección por los tipos de VPH que cubre la vacuna.

La Administración de Alimentos y Drogas (FDA) ha aprobado tres vacunas para prevenir la infección por VPH: Gardasil®, Gardasil®9, y Cervarix®. Estas vacunas proveen una fuerte protección contra las infecciones nuevas por VPH, pero no son eficaces para tratar infecciones por VPH ya existentes o enfermedades causadas por VPH.

El uso correcto y regular del preservativo está relacionado con una transmisión menor de VPH entre las parejas sexuales, pero el uso irregular no lo está. Sin embargo, ya que las áreas que no están cubiertas por el preservativo pueden infectarse por el virus, no es probable que los preservativos provean una protección completa contra la infección.

 

¿Pueden detectarse las infecciones por el virus del papiloma humano?

Las infecciones por VPH pueden detectarse al analizar una muestra de células para ver si contienen ADN o ARN viral.

En la actualidad hay varias pruebas para el VPH aprobadas por la FDA para tres indicaciones de exámenes de detección en el cuello uterino: para pruebas de seguimiento de mujeres que parecen tener resultados anormales en una prueba de Pap, para exámenes de detección de cáncer de cuello uterino en combinación con una prueba de Pap en mujeres mayores de 30 años de edad, y para usarse sola como primeros exámenes de avanzada para detección de cáncer de cuello uterino en mujeres de 25 años de edad y más.

La prueba para VPH más común detecta el ADN de varios tipos de VPH de alto riesgo en un grupo, pero no puede identificar los tipos específicos que están presentes. Otras pruebas sí indican si están presentes el ADN o ARN de los tipos 16 y 18 de VPH, los dos tipos que causan la mayoría de los cánceres relacionados con VPH.  Estas pruebas pueden detectar las infecciones por VPH antes de que sean evidentes los cambios celulares anormales, y antes de que se necesite un tratamiento para los cambios celulares.

No hay pruebas aprobadas por la FDA para detectar infecciones por VPH en los hombres. No hay tampoco en la actualidad métodos que se recomienden como exámenes de detección semejantes a una prueba de Pap para detectar cambios celulares causados por infección por VPH en tejidos de ano, de vulva, de vagina, de pene o de orofaringe. Sin embargo, este es un campo de investigación en curso.

 

¿Cuáles son las opciones de tratamiento para individuos infectados por VPH?

No hay en la actualidad tratamiento médico para las infecciones persistentes por VPH que no están asociadas con cambios celulares anormales. Sin embargo, es posible tratar las verrugas genitales, los tumores benignos de las vías respiratorias, los cambios precancerosos en el cuello uterino, y los cánceres que resultan de infecciones por VPH.

Los métodos que se usan comúnmente para tratar cambios precancerosos del cuello uterino son criocirugía (congelamiento que destruye tejidos), LEEP (procedimiento de escisión electroquirúrgica con asa o la extracción de tejido del cérvix o cuello uterino mediante el uso de un aro caliente de alambre), conización quirúrgica (cirugía con un bisturí, con láser, o con ambos para extraer del cuello uterino y del canal cervical tejido en forma de cono) y conización con vaporización de láser (uso de láser para destruir tejido cervical).

Los tratamientos para otros tipos de tumores benignos de las vías respiratorias y para cambios precancerosos causados por VPH (lesiones de vagina, de pene y de ano) y verrugas genitales son los productos químicos o fármacos tópicos, la cirugía por escisión, la criocirugía, la electrocirugía y la cirugía con láser. Se están probando métodos de tratamiento en estudios clínicos, incluso en un estudio controlado aleatorizado que determinará si el tratamiento de lesiones anales precancerosas reducirá el riesgo de cáncer de ano en personas infectadas por VIH.

Los individuos infectados por VPH que presentan cáncer reciben generalmente el mismo tratamiento que los pacientes cuyos tumores no albergan infecciones por VPH, según el tipo y el estadio de sus tumores. Sin embargo, las personas que son diagnosticadas con cáncer de orofaringe por VPH, pueden ser tratadas de forma diferente a personas con cáncer de orofaringe cuya causa no es el VPH. La investigación reciente ha indicado que los pacientes con tumores de orofaringe por VPH tienen un mejor pronóstico y pueden salir tan bien con un tratamiento menos intenso. Estudios clínicos en curso investigan esta cuestión.

 

¿Cómo causan cáncer los VPH de alto riesgo?

Los VPH infectan las células epiteliales. Estas células, que se organizan en capas, cubren las superficies internas y externas del cuerpo, incluso de la piel, de la garganta, del aparato genital y del ano.

Una vez que el VPH entra en la célula epitelial, el virus empieza a hacer proteínas que codifica. Dos de las proteínas hechas por los VPH de alto riesgo (la E6 y la E7) interfieren en las funciones celuares que previenen normalmente un crecimiento excesivo y ayudan a las células a crecer en forma descontrolada y para que eviten la muerte celular (apoptosis).

Muchas veces estas células infectadas son reconocidas por el sistema inmunitario y eliminadas. Algunas veces, sin embargo, estas células infectadas no son destruidas, lo cual resulta en una infección persistente. Conforme las células infectadas siguen creciendo, pueden sufrir mutaciones en los genes celulares que promueven un crecimiento aún más anormal, lo  que lleva a la formación de un área de células precancerosas, lo cual termina en un tumor canceroso.

Otros factores pueden aumentar el riesgo de que una infección por un tipo de VPH de alto riesgo persistirá y evolucionará posiblemente a cáncer. Estos son:

  • Fumar o masticar tabaco (para un riesgo mayor de cáncer de orofaringe)
  • Tener un sistema inmunitario debilitado
  • Tener muchos hijos (para un riesgo mayor de cáncer cervical)
  • Usar anticonceptivos orales por mucho tiempo (para un riesgo mayor de cáncer del cuello uterino)
  • Higiene bucal deficiente (para un riesgo mayor de cáncer de orofaringe)
  • Inflamación crónica

Los investigadores piensan que puede llevarse de 10 a 30 años desde el tiempo de una infección inicial por VPH hasta que se forme un tumor. Sin embargo, aun cuando se vean células gravemente anormales en el cérvix o cuello uterino (afección que se llama neoplasia intraepitelial cervical 3, o CIN3) estas no siempre resultan en cáncer. El porcentaje de lesiones CIN3 que evolucionan a cáncer invasor cervical se ha calculado en 50% o menos.

 

¿Qué vacunas contra el VPH están disponibles?

La FDA  (en Estados Unidos)ha aprobado tres vacunas para la prevención de la infección por VPH: Gardasil, Gardasil 9 y Cervarix. Las tres vacunas previenen las infecciones por los tipos 16 y 18 de VPH, dos de los virus del papiloma humano virus del papiloma humano de alto riesgo que causan cerca de 70 % de los cánceres de cuello uterino y un porcentaje todavía mayor de algunos de los otros cánceres relacionados con el VPH . Gardasil impide también la infección por los tipos 6 y 11 de VPH, los cuales causan 90 % de las verrugas genitales. Gardasil 9 previene la infección por los mismos cuatro tipos de VPH y otros cinco tipos de VPH de alto riesgo (31, 33, 45, 52 y 58).

Además de proporcionar protección contra los tipos de VPH incluidos en estas vacunas, se ha descubierto que las vacunas proveen una protección parcial contra otros pocos tipos de VPH que pueden causar cáncer, lo que se llama protección cruzada. Las vacunas no protegen contra otras enfermedades de transmisión sexual, ni tratan infecciones por VPH existentes o enfermedades ya existentes causadas por VPH.

Dado que las vacunas disponibles en la actualidad no protegen contra todas las infecciones por VPH que causan cáncer, es importante que las mujeres que están vacunadas continúen haciéndose exámenes de detección rutinarios de cáncer de cuello uterino o cérvix. Podría haber algunos cambios en el futuro en las recomendaciones para mujeres vacunadas.

¿Quién deberá vacunarse contra los VPH?

La FDA ha aprobado Gardasil y Gardasil 9 para usarse en mujeres de 9 a 26 años para la prevención de los cánceres de cuello uterino, de vulva, vagina y de ano causados por el VPH; para lesiones precancerosas del cuello uterino, de vulva, vagina y ano; y para verrugas genitales. Gardasil y Gardasil 9 fueron aprobados también para usarse en varones para la prevención del cáncer anal, de lesiones precancerosas del ano y verrugas genitales causados por el VPH. Gardasil fue aprobado para usarse en varones de 9 a 26 años, y Gardasil 9 fue aprobado para usarse en varones de 9 a 15 años. Cervarix fue aprobado para usarse en mujeres de 9 a 25 años para la prevención del cáncer de cuello uterino causado por el VPH.

Las tres vacunas se administran en series de tres inyecciones en tejido muscular en un período de 6 meses. En octubre de 2016, la FDA aprobó una tanda de 2 dosis para que niños y niñas inicien la vacunación con Gardasil 9 de 9 a 14 años (la segunda dosis se deberá administrar de 6 a 12 meses después de la primera). Los que inicien la serie de vacunación a más edad (incluyendo jóvenes que empiecen a vacunarse después de los 15 años de edad) o que son inmunodeficientes deberán ser vacunados todavía según el programa de 3 dosis.

El Comité Consultivo sobre Prácticas de Inmunización ha formulado las siguientes recomendaciones con respecto a la vacunación contra VPH.

  • iniciación de la vacunación rutinaria contra VPH a los 11 o 12 años de edad (la serie de vacunación puede empezarse al principio de los 9 años)
  • la vacunación de mujeres de 13 a 26 años de edad y de hombres de 13 a 21 años de edad que no han sido vacunados antes o que no han completado la serie de vacunación de tres dosis. Hombres de 22 a 26 años de edad pueden ser vacunados.
  • la vacunación hasta los 26 años de edad de hombres que tienen relaciones sexuales con hombres y para personas inmunodeficientes si no se han vacunado antes.
  • cuando no se conoce el producto de vacuna contra VPH que se administró anteriormente o cuando no está disponible o el proveedor usa ahora Gardasil 9, se puede usar cualquier producto disponible de vacuna contra VPH para continuar o para completar la serie para las mujeres; Gardasil 9 o Gardasil pueden usarse para continuar o completar la serie para los hombres.

A partir de octubre de 2016, los CDC y el ACIP recomiendan ahora que quienes tienen 11 o 12 años de edad reciban solo dos dosis de vacuna contra el VPH con 6 meses de separación en vez de las tres dosis recomendadas anteriormente.

 

¿Cómo funcionan las vacunas contra VPH?

Como otras vacunaciones para proteger contra infecciones virales, las vacunas contra VPH estimulan al cuerpo para que produzca anticuerpos que, en encuentros futuros con VPH, se unirán al virus y le impedirán que infecte células. Las vacunas actuales contra VPH se basan en partículas que semejan virus (VLP) y que son formadas por componentes de la superficie de los VPH. Las partículas que semejan virus no son infecciosas porque les falta el ADN del virus. Sin embargo, se parecen mucho al virus natural, y los anticuerpos contra esas partículas tienen también actividad contra el virus natural. Se ha descubierto que las partículas son muy inmunogénicas, lo que significa que ellas causan una gran producción de anticuerpos por el cuerpo. Esto hace que las vacunas sean altamente eficaces.

NCI y otros científicos concibieron la tecnología de partículas que semejan virus que se usa en las vacunas contra el VPH. NCI otorgó la licencia de esta tecnología a Merck y a GSK para producir las vacunas contra VPH para su distribución mundial.

 

¿Qué tan efectivas son las vacunas contra VPH?

Las vacunas contra VPH son altamente eficaces para prevenir la infección por los tipos de VPH a los que atacan cuando se administran antes de la exposición inicial al virus — es decir, antes de que el individuo tenga actividad sexual. En los estudios que llevaron a la aprobación de Gardasil y de Cervarix, se encontró que estas vacunas proveen casi 100 % de protección contra infecciones persistentes del cuello uterino por los tipos 16 y 18 de VPH y contra los cambios celulares del cuello uterino que pueden causar estas infecciones persistentes.  Gardasil 9 es tan eficaz como Gardasil para la prevención de las enfermedades causadas por los cuatro tipos de VPH (6, 11, 16 y 18), según reacciones similares de anticuerpos en participantes de estudios clínicos. Los estudios que llevaron a la aprobación de Gardasil 9 encontraron que es 97 % eficaz en la prevención de enfermedades cervicales (de cuello uterino), de vulva y de vagina causadas por los otros cinco tipos de VPH (31, 33, 45, 52 y 58) a los que está dirigida.

Hasta la fecha, se ha establecido que la protección contra los tipos de VPH a los que están dirigidas dura por lo menos 8 años con Gardasil y al menos 9 años con Cervarix. No se conoce todavía la duración de protección con Gardasil 9. Los estudios de larga duración que están todavía en curso sobre la eficacia de las vacunas ayudarán a los científicos a comprender mejor la duración total de la protección.

Un estudio clínico de Gardasil en hombres indicó que puede prevenir los cambios celulares de ano causados por infección persistente y verrugasgenitales . Los análisis de datos de mujeres participantes en un estudio clínico de Cervarix indicaron que esta vacuna puede proteger a la mujer contra infecciones persistentes por los VPH 16 y 18 en el ano y en la boca.

Todas las vacunas contra VPH fueron aprobadas para administrarse en tres dosis en un período de 6 meses. Sin embargo, un estudio llevado a cabo por el NCI mostró que las mujeres que recibieron solo dos dosis de Cervarix tenían tanta protección contra infecciones persistentes por los VPH 16 y 18 como las mujeres que recibieron tres dosis, y la protección se observó durante 4 años de seguimiento. Aun una dosis proporcionó protección. En otros estudios, se encontró que adolescentes jóvenes a quienes se había administrado dos dosis de Cervarix o de Gardasil tenían una reacción inmunitaria tan fuerte como jóvenes de 15 a 25 años de edad que recibieron tres dosis. Basándose en la evidencia hasta la fecha, la Organización Mundial de la Salud ha recomendado dos dosis como aplicación normal de estas vacunas, y en los Estados Unidos se recomiendan dos dosis para quienes empiezan a vacunarse a edades de 9 a 14 años.

 

 

 

¿Por qué son importantes estas vacunas?

La amplia distribución de la vacunación con Cervarix o con Gardasil tiene la posibilidad de reducir la incidencia de cáncer cervical en el mundo tanto como en dos tercios, mientras que Gardasil 9 podría prevenir una proporción todavía mayor. Además, las vacunas pueden reducir la necesidad de atención médica, de biopsias y de procedimientos invasivos relacionados con el seguimiento de exámenes de detección de cuello uterino anormales, lo cual ayudará a reducir los costos de atención médica y las ansiedades relacionadas con procedimientos de seguimiento.

Hasta hace poco, los otros cánceres causados por VPH eran menos comunes que el cáncer de cuello uterino. Sin embargo, la incidencia de cáncer de orofaringe y de cáncer de ano por VPH ha aumentado, mientras que la incidencia de cáncer de cuello uterino ha disminuido, lo cual se debe a programas altamente efectivos de exámenes de detección para cáncer cervical. Por lo tanto, el número de cánceres por VPH ubicados afuera del cérvix (cánceres que no son del cuello uterino) en los Estados Unidos es ahora semejante al del cáncer de cuello uterino. Además, la mayoría de los cánceres por VPH que no son del cuello uterino se presentan en hombres. No hay programas formales de exámenes de detección para los cánceres que no son de cuello uterino, por lo que la vacunación universal podría tener un importante beneficio público.

 

¿Por qué es importante que se vacunen más personas?

La vacunación es la intervención pública de salud para reducir el riesgo de que se presenten cánceres relacionados con VPH en otros sitios que no son el cuello uterino o cérvix. La combinación de la vacunación contra VPH y los exámenes de detección de cuello uterino pueden proveer la máxima protección contra este cáncer. Es importante que se vacunen tantas personas como sea posible. No solo la vacunación protege a los individuos vacunados contra la infección por los tipos de VPH a los que se dirigen las respectivas vacunas, sino también la vacunación de una proporción significativa de la población puede reducir la prevalencia de los tipos de VPH a los que se dirigen las vacunas en la población, lo cual provee alguna protección para los individuos que no están vacunados (fenómeno que se llama inmunidad colectiva). Por ejemplo, en Australia, en donde una alta proporción de jovencitas están vacunadas con Gardasil, la incidencia de verrugas genitales descendió durante los primeros 4 años del programa de vacunación en hombres jóvenes — que no estaban vacunados al momento— así como en mujeres jóvenes.
 
 

 

¿Qué tan seguras son las vacunas contra los VPH?

Antes de autorizar cualquier vacuna, la FDA debe verificar que sea segura y efectiva. Tanto Gardasil como Gardasil 9 y Cervarix han sido probadas en decenas de miles de personas en los Estados Unidos y en muchos otros países. Hasta ahora no se han registrado efectos secundarios graves causados por las vacunas. Los problemas más comunes han sido una breve irritación y otros síntomas en el sitio de la inyección. Estos problemas son semejantes a los que se experimentan ordinariamente con otras vacunas. Las vacunas no han sido probadas lo suficiente durante el embarazo, por lo que no deberán ser usadas por mujeres embarazadas.

Una revisión de seguridad llevada a cabo recientemente por la FDA y por los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (Centers for Disease Control and Prevention, CDC) tuvo en consideración los efectos secundarios adversos relacionados con la vacunación de Gardasil que fueron reportados al Sistema de Notificación de Reacciones Adversas a las Vacunas desde que se otorgó la licencia de la vacuna. Los índices de efectos secundarios adversos en la revisión de seguridad estuvieron concordes con los índices que se observaron en los estudios de seguridad realizados antes de que se aprobara la vacuna y fueron similares a los índices que se observaron con otras vacunas. Sin embargo, se vio una proporción más alta de síncopes (desmayos) y de eventos trombóticos venosos (coágulos de sangre) con Gardasil que con otras vacunas.  Las pacientes que presentaron coágulos de sangre tenían factores conocidos de riesgo de que se presentaran, como el uso de anticonceptivos orales. Una revisión de seguridad de Gardasil en Dinamarca y en Suecia no identificó un riesgo mayor de coágulos de sangre.

Las caídas al desmayarse pueden causar algunas veces lesiones graves, como lesiones en la cabeza. Estas pueden evitarse en gran parte al mantener a la persona sentada hasta por 15 minutos después de la vacunación. La FDA y los CDC han recordado a los proveedores de cuidados médicos que, para evitar caídas y heridas, todas las personas que reciban la vacuna deberán permanecer sentadas o acostadas y ser vigiladas durante 15 minutos después de la vacunación.

 

¿Se deberán administrar las vacunas a personas ya infectadas por VPH?

Aunque se ha sabido que las vacunas contra VPH no presentan peligros cuando se administran a personas ya infectadas por VPH, las vacunas no tratan las infecciones.  Ellas proporcionan el beneficio máximo si la persona las recibe antes de ser activa sexualmente.

Es probable que alguien que haya estado expuesto o expuesta a VPH todavía obtenga algún beneficio residual de la vacunación, aun cuando ya tenga la infección por uno o por más tipos de VPH que están incluidos en las vacunas.

Actualmente no existe un examen disponible en general para probar si una persona ha estado expuesta a los VPH. Las pruebas actuales aprobadas para VPH muestran solo si la persona tiene una infección en el cuello uterino con un tipo de VPH de alto riesgo y no proveen información sobre infecciones pasadas.

 

¿Deberán vacunarse las mujeres que ya tienen cambios en las células cervicales?

El Comité Consultivo sobre Prácticas de Inmunización (ACIP) recomienda que las mujeres que tienen resultados anormales en pruebas de Pap que puedan indicar que hay una infección por VPH, que reciban todavía la vacuna contra VPH si ellas pertenecen al grupo de edad apropiado porque la vacuna puede protegerlas contra los tipos de VPH de alto riesgo que todavía no están en su cuerpo. Sin embargo, se deberá decir a estas mujeres que la vacunación no las curará de infecciones actuales de VPH o que no tratará los resultados anormales de su prueba de Papanicolaou.
 
 

 

¿Necesitan las mujeres que ya han sido vacunadas hacerse exámenes de detección de cáncer de cérvix?

Sí. Porque las vacunas contra VPH no protegen contra todos los tipos de VPH que pueden causar cáncer, los exámenes de detección de cáncer siguen siendo esenciales para detectar los cambios precancerosos en las células del cuello uterino antes de que se conviertan en cáncer. Además, los exámenes de detección de cáncer cervical —la prueba sola del ADN de VPH, o la prueba de VPH y la prueba de Papanicolaou juntas— son críticamente importantes para mujeres que no han sido vacunadas o que ya tienen la infección por VPH. Podría haber algunos cambios en el futuro en las recomendaciones para mujeres vacunadas.

 

¿Qué investigación hay en curso sobre estrategias para prevenir la infección por VPH?

NCI está llevando a cabo un estudio de seguimiento a largo plazo de mujeres que participaron en un estudio clínico urbano de Cervarix en Costa Rica, donde los índices de cáncer de cuello uterino son altos. Este estudio está diseñado para obtener información sobre la seguridad a largo plazo de la vacuna, sobre la extensión y duración de la protección, sobre el margen posible de protección que puedan proveer menos de tres dosis, sobre el funcionamiento de diferentes pruebas de detección en las mujeres vacunadas, sobre los mecanismos inmunitarios de protección y sobre el historial natural de infección por otros tipos de VPH que no están incluidos en la vacuna. Los fabricantes de Cervarix y de Gardasil han estado observando a pacientes en Escandinavia durante 15 años por lo menos para verificar que la protección de ambas vacunas dura por lo menos todo ese tiempo.

Investigadores en NCI y en otras partes están trabajando para concebir vacunas terapéuticas contra VPH, las cuales podrían impedir que se forme cáncer en mujeres infectadas anteriormente por VPH. Una estrategia ideal combinaría una vacuna preventiva y terapéutica.

Otra estrategia de prevención que se está explorando es la de microbicidas tópicos. Se ha encontrado que la carragina, un compuesto que se extrae de un tipo de alga y que se usa extensamente en alimentos y en otros productos, inhibe la infección por VPH en estudios de laboratorio. Hay estudios clínicos en curso para probar si un microbicida tópico que contenga carragina puede prevenir la infección genital por VPH.